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lunes, 8 de junio de 2020

APRENDAMOS


Recordemos nuestro ingreso a la Institución Policial, nuestro proceso de aprendizaje. El policía tiene una formación teórica-práctica. Adquiere los conocimientos en el aula y completa el aprendizaje recreando situaciones reales en el campo de instrucción, de modo que todo su ser, no solo su intelecto, se enfrente a una situación problemática que debe solucionar. La práctica consolida, integra y amplia capacidades y saberes, pues ponen en contacto al estudiante con situaciones reales de trabajo para vincular la formación académica con el trabajo real que deberá hacer.
Quiero compartir una porción del relato de la alimentación de los cinco mil narrado en el evangelio de San Juan 6:5-11
Alimentación de los cinco mil.
Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? 10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. 11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.
Podemos ver en la Biblia que los Apóstoles convivieron con Jesús, aprendieron escuchándole, pero no fue solo una instrucción teórica, sino que fueron llevados a situaciones reales para vivir la experiencia que Jesús quería enseñarles, como dice Isaías 1:17 Aprended a hacer el bien, los discípulos estaban aprendiendo a hacer el bien del maestro perfecto. Podemos ver un proceso de aprendizaje similar al nuestro.
Observemos el versículo 5, Jesús les planteó la situación problemática “¿De dónde sacar pan para alimentar a cinco mil hombres? Con mujeres y niños se estima que había un mínimo de 15.000 personas, una gran multitud.
De inmediato, el versículo 6 nos muestra la intención de Jesús “les decía para probar a los discípulos”. Recordemos que los discípulos ya había visto milagros hechos por Jesús y habían tenido ocasión de escuchar sus enseñanzas a diario, ya sabían del  poder de Jesús y ahora estaban en el “campo de instrucción” para reafirmar lo que habían aprendido. 
¿Cuál fue la respuesta de los discípulos?
1. Si vemos el pasaje paralelo de Mateo 14:15 los discípulos propusieron “despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren para comer”
2. En el versículo 7 de Juan 6 dice que Felipe respondió  Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.”
3. Andrés (versículo 8) vio los cinco panes y dos pececillos, pero dijo “¿qué es esto para tantos?
Los discípulos vieron primero los problemas, dar de comer a 15.000 personas humanamente era imposible y pensaron en sus propios recursos, que evidentemente eran pocos. Pero la lección que debían aprender era la fe, que estaba siendo probada, ya habían visto las anteriores señales de Jesús y escuchado sus enseñanzas, era el momento de ver más allá de sus propias fuerzas.
Cuando Dios prueba nuestra fe está ayudándonos a crecer, madurar y desarrollarnos espiritualmente. Jesús les mostró a sus discípulos que tenía una salida, en el versículo 6 dice que Jesús “Sabía lo que había que hacer”  Dios siempre tiene un plan y una solución.
Muchas veces no vemos la salida porque enfocamos nuestra atención en el problema y nuestros recursos humanos y dejamos de mirar al Señor y sus recursos ilimitados.
Jesús les mostró la solución, recostar a las personas, tomar los dos panes y cinco pececillos y repartir entre las personas que se saciaron. Los discípulos obedecieron a Jesús y la obediencia, que es fruto de su fe, obró el milagro. Cuando la fe y la obediencia van de la mano, vemos grandes obras de Dios. 
Las pequeñas cosas que somos y tenemos, en manos de Dios se transforman en grandes maravillas. Su gracia no se manifiesta por méritos humanos, sino por su naturaleza misericordiosa hacia nosotros.
Cuantas veces nos paramos como los discípulos ante una situación semejante, cuantas veces vemos a la Institución Policial, a nuestros camaradas, a las personas que asistimos, como si fueran 15.000 para alimentar y vemos nuestros escasos recursos y “los mandamos que vayan por las aldeas y compren de comer”, cuando nosotros ya hemos recibido a Jesús, “el pan de vida” para compartir con ellos.
Jesús dijo en Juan 6:35 “Yo soy el pan de vida, el que a mi viene, nunca tendrá hambre, y el que en mi cree, no tendrá sed jamás”
Jesús no hablaba de pan físico, que se come hoy y mañana tienes hambre de nuevo, Jesús es el pan de vida eterna, si aún no has tenido un encuentro personal con Jesús, puedes tener una relación personal con Él. Dios te busca para salvarte eternamente  por su gracia. Recíbelo y podrás tener la certeza de su presencia y la esperanza de la vida eterna junto a Él

sábado, 6 de junio de 2020

NO SE DUERME EL QUE ME CUIDA

"No puedo hoy, estoy de guardia y mañana tengo adicional, si no tengo recargo pasado mañana, nos juntamos...". Esta situación es común en la vida de un policía.

Cuando decimos "mi guardia", nos referimos al grupo de policías cuya función es vigilar una persona, una cosa, un territorio. Cuando estamos "de guardia", estamos atentos a lo que pasa, preparados para lo que puede pasar, listos para intervenir en favor de a vida, la integridad física, la seguridad, los derechos y los bienes de la sociedad. Es la acción de guardar, vigilar, tener cuidado de algo para defenderlo

Loable misión del policía, pero las jornadas extendidas de trabajo (guardia, adicional, recargo), producen cansancio. Estudios científicos demuestran que los trabajos en turnos de día y de noche alternados perturban el ciclo normal de sueño-vigilia, el sueño insuficiente produce fatiga excesiva, somnolencia durante la noche o por la mañana temprano, alteración del rendimiento, disminución del estado de alerta, falta de atención, reacciones lentas. Le ponemos actitud y responsabilidad a nuestra tarea, pero el cansancio es el resultado de una situación fisiológica y a veces fallamos... y nos dormimos o nos descuidamos.

¿Y a mí quien me cuida?

El Salmo 121 nos da la respuesta

1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.

 8 Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre

Nos cuida el creador del cielo y de la tierra, el que hizo los montes, Dios es nuestro guardador

Una de las características más sobresalientes de nuestro guardador se repite 2 veces en el Salmo

ü  No se dormirá el que te guarda (vs. 3)

ü  He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda Israel (vs. 4)

¡Gloria a Dios! Él es quien me cuida, Él es quien está de guardia sobre mi vida, y Él no se duerme ni se adormece como nosotros, por eso debemos tener la seguridad de que cuando surjan peligros, estamos a salvo, porque nuestro guardia está siempre despierto, siempre atento y Él no permitirá que seamos sorprendidos. Que privilegio ser cuidados por Dios. Si ponemos nuestra vida en sus manos nos guardará para que no nos descarriemos, no caigamos, no tropecemos porque Dios será nuestro escudo, nuestro escondedero, nuestro refugio, nuestra torre fuerte

Sombra a tu mano derecha (vs. 5) implica presencia y protección permanente y el final del Salmo nos asegura  que esta protección es continua y perfecta “desde ahora y para siempre”.

Si aún no conoces al Dios guardador de sus hijos, debes saber que Él te ama y te busca, Dios siempre da el primer paso, Él se da a conocer a nuestra vida y por gracia envió a su Hijo Primogénito Jesús para que lleve nuestros pecados muriendo en una cruz, pero resucitando al tercer día y ascendiendo a la diestra del Padre a preparar lugar para aquellos que creen en Él. Juan 1:12 dice: “a todos los que recibieron, a los que creen en su nombre les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios”. Recibe a Jesús  y disfruta del cuidado de Dios.


miércoles, 20 de mayo de 2020

NO PIERDAS LA OPORTUNIDAD



Según el diccionario, OPORTUNIDAD  es el momento propicio para realizar una acción. Las oportunidades suelen presentarse en determinados momentos de la vida y deben ser aprovechadas para evitar un arrepentimiento posterior. Oportunidad es el momento o circunstancia conveniente para algo.
El evangelio de Mateo 25:31 a 46 nos habla del Juicio a las Naciones, el texto es largo, pero vale la pena leerlo todo
El juicio de las naciones
31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

En el relato podemos ver a dos grupos de personas, pero el mismo interrogante: ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel?
Podemos ver también dos conductas, unos ayudaron al necesitado y los otros fueron indiferentes, pero por sobre todo podemos ver que ambos grupos tuvieron LA OPORTUNIDAD DE DECIDIR QUE HACER cuando vieron un hambriento, un sediento, un forastero, un desnudo, un enfermo, un preso y VOLUNTARIAMENTE decidieron mostrar amor por su prójimo o ser indiferentes.
También vemos las consecuencias para cada uno, pero me quiero referir a LA OPORTUNIDAD DE HACER
La función policial nos enfrenta día a día con personas con necesidades, solo concurre a la Policía quien tiene una necesidad que requiere ser satisfecha, vemos personas destrozadas emocionalmente, hambrientos de justicia, de verdad, sedientos de paz, desnudos ante la evidencia de su mal proceder, enfermos de pecados, presos de la droga y la violencia. 
Aprovechemos cada oportunidad cuando la función nos pone frente de gente necesitada y trabajemos para que el Rey de Reyes, cuando venga su gloria, nos diga: “De cierto os digo que en cuento lo hicisteis a estos de mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis”
La palabra servicio está presente en nuestro vocabulario policial, en nuestras leyes, en los lemas y publicidades, hagamos realidad esas palabras y sirvamos a Dios para que Jesús nos diga: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (versículo 34).
Conozco policías que piensan y sienten que mostrar amor, servir al necesitado como hábito de trabajo, tratar de ser justos y ocuparse de su trabajo con diligencia, es un signo de debilidad, sienten que su autoridad se ve menoscabada y es escudan en la indiferencia y la violencia verbal en el trato, también conozco policías que creen que solo se sirve a Dios en el templo, o la iglesia o en su ministerio, pero como leímos en el texto, Jesús no los juzgó por su servicio en la iglesia sino por su servicio en la vida.

CUANDO SE PRESENTE LA OPORTUNIDAD, APROVECHALA.


martes, 26 de noviembre de 2019

CONTRARIO IMPERIO



El lenguaje es la capacidad de comunicarnos para expresar nuestros pensamientos y la lengua es el sistema de signos verbales, escritos y gestuales que usa un grupo para comunicarse. La naturaleza de la función policial, nos pone en contacto con personas de quienes adoptamos un vocabulario tomado de varias áreas del saber (jurídico, técnico, médico, etc.), también del ambiente delictivo (provenientes del lunfardo), de la necesidad de celeridad (Código Q, etc.) o de la propia rutina de trabajo.
En su momento uno de los términos jurídicos que más me costó entender, fue el de “contrario imperio”, veía que en la confección de decretos o resoluciones administrativos  dejaban sin efecto una orden por “contrario imperio”. Este término quiere significar que un órgano que tiene el poder para dictar un decreto, también lo tiene para modificar o revocar el mismo, lo que en la práctica conocemos  como “dejar sin efecto”
El Libro de Colosenses 2:14,15 dice que en tenemos vida porque Cristo nos perdonó todos los pecados “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de un medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”
¿Que contenía el acta anulada? Pues la pena establecida para nuestros pecados, Romanos 6:23 dice que “la paga del pecado es muerte” y Efesios 2:5 dice “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)."
Ese es el concepto de contrario imperio, la perfección moral de Dios estableció que la paga del pecado es la muerte, no se refiere a la muerte física, el versículo no nos dice que cuando pecamos vamos a morir físicamente. Más bien, se refiere a la muerte espiritual, estar separados eternamente de Dios. Y Dios mismo era el único que podía anular el acta del decreto, y lo hizo a través de la muerte de Cristo en la Cruz.
Todos hemos pecado como dice en Romanos 3:10 y somos merecedores de la ira y el juicio justo de Dios, por eso necesitamos un Salvador, por eso Jesucristo vino a la tierra y murió en nuestro lugar, Él pagó el precio, por eso es el Único Salvador.
Por contrario imperio, el acta del decreto en nuestra contra fue anulada por Dios, el único que tiene autoridad para hacerlo, por eso pasamos de muerte a vida, de condenación a salvación, solo por los méritos de Jesucristo. Es por eso que todo aquel que en Él cree, no se pierde, más tiene vida eterna (Juan 3:16).
Bendiciones

domingo, 24 de noviembre de 2019

NO MIRES AL GIGANTE



Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, también el Rey Saúl y los hombres de Israel se juntaron (1º de Samuel 17). Dos ejércitos frente a frente, listos para la batalla, pero en ese momento salió desde el campamento de los filisteos, su mejor luchador, llamado Goliat que medía casi 3 metros, casco y malla de bronce de 57 kilos, protectores entre las piernas y solo la punta de su lanza pesaba casi 7 kilos. No solo su físico y su armadura impresionan, también su actitud desafiante, segura de sus fuerzas, el versículo 8 dice que Goliat se paró y gritó burlándose de los israelitas, desafiando a pelear a cualquier hombre del ejército de Israel.
Durante 40 días salió Goliat desafió al Ejército de los Israelitas (versículo 16) por la mañana y por la tarde, y cuando Saúl y los israelitas lo escucharon, quedaron aterrados y profundamente turbados (versículo 11), no huyeron pero quedaron dentro del campamento sin hacer nada. Me imagino la situación y me surge la pregunta ¿Qué hacían los soldados esos días?, ¿qué esperaban?, ¿qué pensaban? Seguían perteneciendo el ejército del pueblo de Israel, tal vez sentir esa pertenencia era suficiente para seguir en el lugar, pero no hacían nada.
La descripción de Goliat y su armadura denota poder, tal vez eso amedrentaba al ejército de Israel, muchas veces la Institución Policial se nos presenta como un Goliat, grande, poderoso, intimidante, de difícil acceso y mirando al gigante nos quedamos como el ejército de Israel, esperando en el campamento, esperando el momento en que el peligro cese, para pelear una batalla menos riesgosa o en otro lugar. Mirando al gigante nos quedaremos paralizados, turbados o con gran miedo como cuando Saúl y el ejército de Israel miraban a Goliat.
Pero apareció David, un pastor que había ido a llevar comida para sus hermanos que eran soldados, cuando escuchó a Goliat, tuvo una actitud diferente. Dijo: “¿quién se cree este filisteo pagano que se atreve a desafiar al ejército del Dios viviente? (versículo  26) y se ofreció ante el Rey para pelear con Goliat (v. 32). El Rey le dijo “no podrás” (v.33).
¿Qué impulso a David a tomar esa decisión que en apariencia no tenía ninguna oportunidad de éxito?, No era confianza en si mismo, sino en Dios. “El Señor que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo” (v.36),” Yo vengo en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los Ejércitos de Israel” (v.45)… “todo el mundo sabrá que hay un Dios que salva sin necesidad de espada ni lanza” (v,47)
Todos saben el final de la historia, David venció a Goliat solo usando una piedra. ¿cuál fue la diferencia? David no miró al gigante, él miro a DIOS, porque de Jehová es la batalla y Él entregó en manos de David al filisteo (v,47)
Por la naturaleza del trabajo, por su organización vertical, por el elitismo que todavía impera en la Policía (escalas jerárquicas), por las tentaciones, por las injusticias, por la incomprensión social, por los riesgos y por muchas otras cosas más, la Institución Policial se nos presenta como un Goliat, pero no debemos mirar al gigante como lo hacía el ejército de Israel, debemos mirar y confiar en Dios, como lo hizo David, porque de Él es la batalla y él entregará la victoria en nuestras manos.


lunes, 20 de febrero de 2017

CAMBIOS DE LUGAR DE SERVICIOS

Una de las características de la organización policial es la continua rotación del personal en distintos lugares de trabajo, en el lenguaje policial llamamos "destinos".
Cambiar de lugar de trabajo puede suponer una oportunidad de crecimiento profesional, pero la mayoría de las veces acarrea problemas porque es una situación inesperada, conlleva separación de la familia, afectos, de la rutina de vida que llevamos, separación de compañeros con quienes nos habíamos acostumbrado a convivir laboralmente. Muchas veces percibimos un traslado como algo negativo, que causa hasta angustia y tristeza, llegando a veces a la depresión.
El que tiene oportunidad, suele intentar mover influencias para evitar el traslado, como decimos en la policía "dejar sin efecto la disposición".
Para aquellos que han conocido a Dios, un cambio de destino ¿es una casualidad o hay un propósito de Dios?
Si leemos Génesis 37, vemos cuando José fue vendido como esclavo a los Ismaelitas por sus propios hermanos, concluyendo como esclavo en Egipto.
Si hubiese podido elegir, probablemente José no habría querido ser esclavo en Egipto, sin embargo, vemos en el versículo 5 del Capítulo 39 de Génesis, que a pesar del cautiverio José fue próspero porque "el Señor estaba con él", incluso bendijo a su amo. Después José cayó preso por una falsa acusación, aun allí, José fue prosperado porque el Señor estaba con él y comenzó su ascenso hasta llegar a ser gobernador.
Si nos dan a elegir, pocos escogeríamos ascender de la forma en que lo hizo José, pero Dios bendice a través de circunstancias que parecen adversas. Dios tenía un propósito al llevar a José a Egipto, también lo tiene al colocarnos en el lugar donde estamos.
Nuestro lugar de destino policial no es casualidad, hay un propósito de Dios.
Mateo 26:39 narra cuando Jesús ora en Getsemaní antes de ser arrestado, le dice a Dios Padre "no sea como yo quiero, sino como Tú". Debemos aprender a ver mas allá de nuestra comodidad, mas allá de nuestros temores, más allá de nuestros deseos y confiar que nuestros tiempos y circunstancias están en manos de Dios y hay un propósito en cada cambio de destino laboral, aunque a veces parezca un problema.

domingo, 17 de julio de 2016

COMO EL CIEGO BARTIMEO

Marcos 10:46-52
Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús Nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mi!
Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mi!
Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: ten confianza; levántate, te llama.
Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿que quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.
Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

Bartimeo pedía limosna, seguramente unas monedas le ayudaban a vivir el día, pero al día siguiente regresaba a pedir de nuevo, a esperar a que alguien se compadezca de él, que vida triste, sin mañana, sin seguridad. Y era ciego, vivía en la mas absoluta oscuridad
Yo fui como Bartimeo, y en la policía hay muchos Bartimeos. Vivimos el día a día como él, pidiendo limosna y tristes como mendigos, enfrascados en nuestra rutina de guardias, recargos y adicionales, en la oscuridad de enfrentar a diario la muerte, la violencia, la injusticia, en la desesperación e impotencia de no poder dar a la familia ni siquiera la compañía en sus días importantes, cumpleaños, egresos, navidades, fines de año, cuantos momentos ausentes.
Así, nos quedamos al costado del camino de la vida, suplicando que se acuerden de nosotros, hasta nos sentimos en algunas oportunidades piltrafas marginadas por el común de la gente que no sabe ni quiere reconocer nuestro esfuerzo.
Algunos policías ni siquiera con el retiro pueden levantarse del costado del camino de la vida, y terminan en depresión, sin poder librarse de su ceguera espiritual.
Cuando Bartimeo oyó que era Jesús el que pasaba, comenzó a gritar ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mi! y muchos le reprendían para que se calle. Te aseguro que Jesús pasa todos los días por nuestro camino y tenemos que imitar a Bartimeo y gritar con nuestro corazón, sin importar los muchos que quieran acallar la voz de tu necesidad de Cristo, mostrándote otros caminos de corrupción, vicios y otras cosas oscuras que vemos a diario en nuestra profesión.
Jesús, a pesar del ruido de la multitud, oyó  Bartimeo, se detuvo y lo mandó a llamar. Le dijeron "Ten confianza, levántate, te llama". Jesús siempre escucha nuestro clamor y siempre hay un mensajero que te llevará su palabra de vida eterna.
Bartimeo tiró su capa y fue a Jesús y el maestro le devolvió la vista por la fe de Bartimeo. Su capa era su abrigo, su almohada, su cama, su única pertenencia, pero Bartimeo la dejó y corrió hacia Jesús, abandonemos nuestra capa por fe como Bartimeo. ¿Que pensarán mis amigos y compañeros? ¿seré rechazado por ellos por mi decisión? ¿Se reirán de mi? A Bartimeo no le importó, que a nosotros tampoco nos importe. El premio es mucho mayor, el premio es eterno, es la salvación.
Y Bartimeo recobró la vista y siguió a Jesús. Una vida distinta, con otros propósitos y lejos de la oscuridad. Una vida llena de luz, nunca mas juntos al camino.
¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mi!
Yo fui como Bartimeo y el Señor me devolvió la vista y me dio vida eterna y un propósito hermoso para mi vida y la oscuridad de la Institución fue alumbrada por su luz que me acompañó por donde estuve. Y fue una hermosa experiencia.
Te invito a ser como Bartimeo, a dejar la oscuridad y la tristeza de tener que mendigar, a caminar con Jesús. 
Dios te bendiga hermano Policía.