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ENLACES DE INTERES
lunes, 8 de junio de 2020
APRENDAMOS
sábado, 6 de junio de 2020
NO SE DUERME EL QUE ME CUIDA
"No
puedo hoy, estoy de guardia y mañana tengo adicional, si no tengo recargo
pasado mañana, nos juntamos...". Esta situación es común en la vida de un
policía.
Cuando
decimos "mi guardia", nos referimos al grupo de policías cuya función
es vigilar una persona, una cosa, un territorio. Cuando estamos "de
guardia", estamos atentos a lo que pasa, preparados para lo que puede
pasar, listos para intervenir en favor de a vida, la integridad física, la
seguridad, los derechos y los bienes de la sociedad. Es la acción de guardar,
vigilar, tener cuidado de algo para defenderlo
Loable
misión del policía, pero las jornadas extendidas de trabajo (guardia,
adicional, recargo), producen cansancio. Estudios científicos demuestran que
los trabajos en turnos de día y de noche alternados perturban el ciclo normal
de sueño-vigilia, el sueño insuficiente produce fatiga excesiva, somnolencia
durante la noche o por la mañana temprano, alteración del rendimiento,
disminución del estado de alerta, falta de atención, reacciones lentas. Le
ponemos actitud y responsabilidad a nuestra tarea, pero el cansancio es el resultado de una situación fisiológica y a veces fallamos... y nos dormimos o
nos descuidamos.
¿Y a
mí quien me cuida?
El
Salmo 121 nos da la respuesta
1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la
tierra.
3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te
guarda.
4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a
Israel.
5 Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano
derecha.
6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
7 Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.
8 Jehová guardará tu
salida y tu entrada desde ahora y para siempre
Nos
cuida el creador del cielo y de la tierra, el que hizo los montes, Dios es
nuestro guardador
Una
de las características más sobresalientes de nuestro guardador se repite 2
veces en el Salmo
ü
No se dormirá el que te
guarda (vs. 3)
ü
He aquí, no se adormecerá
ni dormirá el que guarda Israel (vs. 4)
¡Gloria
a Dios! Él es quien me cuida, Él es quien está de guardia sobre mi vida, y Él no se duerme ni se adormece como nosotros, por
eso debemos tener la seguridad de que cuando surjan peligros, estamos a salvo,
porque nuestro guardia está siempre despierto, siempre atento y Él no permitirá
que seamos sorprendidos. Que privilegio ser cuidados por Dios. Si ponemos
nuestra vida en sus manos nos guardará para que no nos descarriemos, no
caigamos, no tropecemos porque Dios será nuestro escudo, nuestro escondedero, nuestro refugio, nuestra torre fuerte
Sombra
a tu mano derecha (vs. 5) implica presencia y protección permanente y el final
del Salmo nos asegura que esta
protección es continua y perfecta “desde ahora y para siempre”.
Si
aún no conoces al Dios guardador de sus hijos, debes saber que Él te ama y te
busca, Dios siempre da el primer paso, Él se da a conocer a nuestra vida y por
gracia envió a su Hijo Primogénito Jesús para que lleve nuestros pecados
muriendo en una cruz, pero resucitando al tercer día y ascendiendo a la diestra
del Padre a preparar lugar para aquellos que creen en Él. Juan 1:12 dice: “a
todos los que recibieron, a los que creen en su nombre les dio la potestad de
ser hechos hijos de Dios”. Recibe a Jesús y disfruta del cuidado de Dios.
miércoles, 20 de mayo de 2020
NO PIERDAS LA OPORTUNIDAD
martes, 26 de noviembre de 2019
CONTRARIO IMPERIO
domingo, 24 de noviembre de 2019
NO MIRES AL GIGANTE
lunes, 20 de febrero de 2017
CAMBIOS DE LUGAR DE SERVICIOS
Cambiar de lugar de trabajo puede suponer una oportunidad de crecimiento profesional, pero la mayoría de las veces acarrea problemas porque es una situación inesperada, conlleva separación de la familia, afectos, de la rutina de vida que llevamos, separación de compañeros con quienes nos habíamos acostumbrado a convivir laboralmente. Muchas veces percibimos un traslado como algo negativo, que causa hasta angustia y tristeza, llegando a veces a la depresión.
El que tiene oportunidad, suele intentar mover influencias para evitar el traslado, como decimos en la policía "dejar sin efecto la disposición".
Para aquellos que han conocido a Dios, un cambio de destino ¿es una casualidad o hay un propósito de Dios?
Si leemos Génesis 37, vemos cuando José fue vendido como esclavo a los Ismaelitas por sus propios hermanos, concluyendo como esclavo en Egipto.
Si hubiese podido elegir, probablemente José no habría querido ser esclavo en Egipto, sin embargo, vemos en el versículo 5 del Capítulo 39 de Génesis, que a pesar del cautiverio José fue próspero porque "el Señor estaba con él", incluso bendijo a su amo. Después José cayó preso por una falsa acusación, aun allí, José fue prosperado porque el Señor estaba con él y comenzó su ascenso hasta llegar a ser gobernador.
Si nos dan a elegir, pocos escogeríamos ascender de la forma en que lo hizo José, pero Dios bendice a través de circunstancias que parecen adversas. Dios tenía un propósito al llevar a José a Egipto, también lo tiene al colocarnos en el lugar donde estamos.
Nuestro lugar de destino policial no es casualidad, hay un propósito de Dios.
Mateo 26:39 narra cuando Jesús ora en Getsemaní antes de ser arrestado, le dice a Dios Padre "no sea como yo quiero, sino como Tú". Debemos aprender a ver mas allá de nuestra comodidad, mas allá de nuestros temores, más allá de nuestros deseos y confiar que nuestros tiempos y circunstancias están en manos de Dios y hay un propósito en cada cambio de destino laboral, aunque a veces parezca un problema.