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domingo, 19 de julio de 2026

AMIGOS

Isaías 41:8 Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.

La palabra amigo deriva del latín "amicus", que a su vez proviene del verbo "amare" (amar) y se refiere al lazo afectivo entre dos o más personas que han desarrollado un vínculo de fraternidad, afinidad, confianza. Un amigo es alguien que nos puede ayudar en las circunstancias difíciles de la vida, además compartir los momentos felices, un amigo nos hace sentir acompañados y fortalecidos, un amigo solo es tal si es para dignificar nuestra vida, para obrar el bien y obtener bienestar.
Tener amigos es importante, pero que Dios sea nuestro amigo, es algo maravilloso, y la Palabra de Dios nos muestra cómo hacerlo.
En Isaías 41:8, Dios llama a Abraham "mi amigo", concepto reafirmado en Santiago 2:23 "Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia y fue llamado amigo de Dios"
¿Cómo llegó Abraham a ser amigo de Dios?
En Juan 15:14 Jesús nos dice "vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando", bajo esa promesa, recordemos el llamamiento de Abraham.
En Génesis 12:1 dice "Pero Jehová había dicho a Abram: vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré". Vaya pedido, dejar todo por una promesa e irse sin rumbo conocido, hay que creer con fe para decidir de inmediato como lo hizo Abram. Hebreos 11:8 dice "por la fe, Abraham, siendo llamado obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba"
He aquí el motivo de la amistad entre Dios y Abraham, éste creyó y obedeció. Dios nos ofrece una amistad especial, como dice en 2º de Crónicas 20:7 "Dios nuestro, ¿no echaste tú los moradores de esta tierra delante de tu pueblo Israel y la diste a la descendencia de Abraham tu amigo para siempre?"
Cuando miramos atrás y vemos a nuestros amigos de la infancia por un lado, amigos de la escuela, del trabajo, de alguna actividad social, del vecindario por otro lado, muy pocos son amigos de toda la vida,  pues las circunstancias nos llevan a diferentes lugares u ocupaciones laborales interrumpen la amistad. Pero Dios nos ofrece una amistad para siempre, eterna, una amistad íntima, Juan 15:15 dice:"os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he dado a conocer". Esa amistad íntima se cultiva compartien tiempo,hablando, escuchando, conociendo a Dios. La lectura de la Biblia, la oración y la compañía permanente promueven la amistad con Dios.
Fe y obediencia, creer en su Palabra, son las llaves para iniciar, como Abraham, una amistad para siempre con Dios. Es por su gracia que tenemos la posibilidad de que Dios sea nuestro amigo.
Cree en el Señor Jesucristo como tu único y suficiente Salvador, acepta su sacrificio de sangre en la cruz por tus pecados, su resurrección como único camino a la eternidad con Dios y disfruta de la maravillosa amistad con nuestro creador.

viernes, 17 de abril de 2026

MENTE RENOVADA

 1 Corintios 2:16

Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

En la mente de Cristo podemos entender las cosas espirituales, porque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios (vs.14)

Al recibir a Cristo somos sellados por el Espíritu de Dios (Efesios 1:13), somos propiedad del Señor con la garantía de la salvación y su presencia permanente, por eso somos templo del Espíritu Santo.

Pero nuestra mente natural permanece en nosotros, por eso Romanos 12:2 nos habla de la renovación de la mente como un proceso que depende de nuestra elección diaria de fe.

Filipenses 4:8 nos enseña en que debemos pensar, lo que pone de manifiesto que depende de nuestra elección diaria, en toda circunstancia que vivimos.

Por eso la mente es uno de los campos de batalla más intensos de la vida espiritual. Muchas veces, las luchas más grandes no están afuera, sino dentro de nosotros: pensamientos de duda, temor, culpa, inseguridad o derrota.

Antes de que algo se manifieste en nuestra vida, primero pasó por nuestra mente. 

Lo que pensamos tiene un impacto directo en cómo vivimos, cómo reaccionamos y cómo vemos a Dios, a nosotros mismos y a los demás.

Tenemos una forma de pensar natural, influenciada por el entorno, las experiencias y las emociones, nuestra debilidad carnal y las mentiras del diablo, que no están alineadas con la verdad de Dios. 

Renovar la mente no es algo automático; es un proceso diario e intencional, significa reemplazar mentiras por verdad.

Donde antes pensabas “no puedo”, Dios nos dice “todo lo puedo en Él”.

Donde pensabas “no valgo”, Dios nos dice que somos valioso. 

Donde veías fracaso, Dios ve proceso.

Ya tenemos la mente de Cristo, solo debemos escuchar su voz y obedecer.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

LA PRUEBA: SAQUEN UNA HOJA

 Cuando era profesor en la Escuela de Policía, tenía como costumbre explicar un tema, y luego venía la pregunta ¿han entendido? Luego de evacuar todas las dudas, le decía, "Bueno, saquen una hoja, vamos a practicar con una prueba".

No nos gustan las pruebas de este tipo en la Escuela, pero son necesarias. Los alumnos podían trabajar con un compañero, consultar sus apuntes, preguntarme las dudas.

Dios nos enseña así, su Palabra nos muestra y explica la verdad, cuando la entendemos vamos a la etapa de la prueba, Dios nos dice: "saquen una hoja" y ocurren cosas que nos enfrentan al desafío de aplicar lo que aprendimos.

La ventaja de la prueba:

1. Afianza lo aprendido

2. Nos muestra si es suficiente o falta estudiar más

3. Constatamos que lo que Dios enseña en su palabra no es una teoría para saber,  sino que es una verdad para ser vivida.

4. Aumenta nuestra fe, al constatar que su verdad es algo real.

5. Nos capacita para transmitir su verdad a otros que estén en similares circunstancias.

Como en la ilustración que dije, en la prueba podemos trabajar en equipo para ayudarnos, podemos consultar nuestro apunte que es la Biblia o podemos preguntarle al profesor, que es el Espíritu Santo, en oración. 

Te animo a leer 1 Pedro 1:3-8, nos dice que debemos ser probados como el oro, y el producto siempre es alegría con gozo inefable y glorioso en Cristo Jesús. 

La prueba nos hace crecer en la fe y tener mejor y mayor relación con Dios.

viernes, 6 de septiembre de 2024

APRENDIENDO A ESPERAR

Salmos 5:3 "Oh Jehová, de mañana oirás mi voz. de mañana me presentaré delante de Ti y esperaré"

La vida nos enfrenta a situaciones que nos sacan de nuestra zona de confort, frenan nuestro avance habitual, a veces nos hace temer, es la esencia de LA PRUEBA y ante esta circunstancia pensamos en ESPERAR.

Hoy me preguntaba "¿Qué es esperar?", "¿Cómo se espera?" El salmista hace referencia a tres cosas importantes para esperar en Dios

1. DE MAÑANA: con énfasis por que lo repite dos veces, es decir como PRIMERA OPCION, porque a veces recurrimos a Dios cuando "nuestras propias opciones" han fracasado.

2. DELANTE DE DIOS: Porque cuando pasamos momentos difíciles a veces le reclamamos a Dios "¿Porque me pasa esto?, ¿Porqué lo permites?, delante de Dios es presentarse con fe con la certeza de que en Él esta la salida.

3. OIRÁS MI VOZ: La oración es la llave para enfrentar la prueba, Dios siempre oye mi voz

ESPERAR NO ES DEJAR DE HACER, es seguir haciendo a pesar de la prueba o circunstancia adversa, es tener confianza, es no perder la paz, es no perder el gozo, es no desviar la mirada de Jesús. Esperar es tener certeza de que en medio de la prueba Dios siempre está con nosotros, nos da fuerzas, aliento, nos enseña y su propósito es bendecirnos, aunque en medio de la prueba no lo entendamos, hay propósito de crecimiento para nuestra vida.

Esperar es tener la esperanza de conseguir lo que necesito, creer que va a suceder algo favorable, es oportunidad de permanecer, es poner la confianza en Dios, con la certeza de que nos hará el bien.

Esperar no es dejar de hacer, es hacer a pesar de la prueba, con la confianza de que siempre en Dios hay propósitos de bien y crecimiento para nuestra vida.

viernes, 19 de abril de 2024

TU MIRADA

 ISAÍAS 18:4 Porque Jehová me dijo así: Me estaré quieto y los miraré desde mi morada.

Isaías lo escribió hace aproximadamente 2.700 años, pero recordemos que Dios es el mismo, en Él no hay variación, ayer, hoy y siempre es el mismo (Santiago 1:17, Hebreos 13:8), Dios nos mira siempre y Dios mira a TODOS.

Sobre la forma de mirar, el versículo nos indica el "como" (quieto) y desde "donde" (su morada)

Mirar a alguien estando quieto no quiere decir que Dios no tiene otra cosa que hacer, Jesús dijo en Juan 5:17 "mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo". "Quieto", significa que nos mira con atención y con intención. Lo hemos hecho en nuestra vida cotidiana, a veces nos miran así y es una mirada que se puede sentir. Dios quiere llamar nuestra atención para bendecirnos, pero a veces estamos tan ocupados en nuestras cosas, nuestras metas, nuestros problemas, que no nos damos cuenta. Otras veces nos hacemos los distraídos porque sabemos que su mirada nos examina y conoce hasta las intenciones de nuestro corazón, pero no queremos o no podemos dejar de hacer o comenzar a hacer lo que es su voluntad. Nuestra propia voluntad a veces resulta mas atractiva.

Dios nos mira desde su morada, el concepto de morada se refiere al lugar de residencia permanente, para entender la grandeza de Dios, 1° Reyes 8:27 dice "los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener" y en Hechos 7:49 "el cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies". Resulta emocionante saber que alguien tan grande nos mire con atención y siempre, desde su morada.

Su mirada es una mirada de gracia, dispuesta a darnos todo sin merecer nada, una mirada de misericordia, porque está dispuesta cada mañana a darnos su perdón y una nueva oportunidad, una mirada de amor, ese amor eterno y perfecto que hizo posible que Cristo tome nuestro lugar en la cruz y una mirada de espera, porque anhela nuestra salvación y espera nuestra respuesta. 

El nos mira desde su morada, si aceptamos a Cristo como Señor en nuestra vida, si disponemos nuestro corazón a conocerlo y hacer su voluntad, esa morada es nuestro destino eterno, Jesús dijo en Juan 14:2 "En la casa de mi padre hay muchas moradas, voy a preparar lugar para vosotros"

lunes, 15 de abril de 2024

PLENITUD DE GOZO

 SALMO 16:11 - Me mostrarás la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo

Que poder de síntesis, en pocas palabras, el salmista nos cuenta su experiencia y nos muestra como alcanzar la pretensión que los corazones anhelan: gozo, plenitud, guía segura y presencia de Dios.

El gozo nos da bienestar integral, la plenitud es la máxima expresión de algo, la plenitud de gozo es el estado emocional, mental y hasta físico que nos hace sentir felicidad y nos predispone a disfrutar la vida, porque en este caso, es el gozo que no depende de las circunstancias que atravesamos.

Esa plenitud de gozo solo es posible en la presencia de Dios, porque cualquier otra circunstancia es solo un estímulo, y el pretendido gozo desaparece cuando acaba el estímulo. Presencia de Dios no es "ir a la iglesia" solamente, es tener una relación íntima y permanente con Dios, y un corazón dispuesto a escuchar y obedecer.

En ese estado, vemos con certeza y claridad la senda que Dios tiene para nuestra vida, porque Cristo es el camino, su abrazo de amor y misericordia nos da plenitud de gozo. 

viernes, 19 de enero de 2024

¿QUE ESTOY MIRANDO?

Salmo 32:8 Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar, sobre ti fijaré mis ojos


 Es la pregunta que el Señor me hizo hoy: ¿Qué estas mirando?, me dijo. Comencé a buscar la respuesta, entendí la diferencia entre "ver" y "mirar". Ver es el uso del sentido de la vista, percibir con los ojos es ver, basta con tener los ojos abiertos para ver, es un acto inconsciente. 

Mirar  es prestar atención a lo que percibo con la vista, es un acto consciente y deliberado, para mirar ejercemos nuestra voluntad. Solo miramos lo que queremos mirar.

Cuando dos miradas se encuentran suceden cosas, así nacen sentimientos, acuerdos, conversaciones, nace la confianza, por eso resulta difícil hablar con alguien que no nos mira.

El Salmo 32:8 dice "Sobre ti fijaré mis ojos, te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar"

El Salmo 33:14-15 dice: "Desde el lugar de su morada, miró todos los moradores de la tierra, él formó el corazón de todos ellos, atento está a todas sus obras"

1° Samuel 16:7 dice que "Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Entonces, sobre la mirada de Dios sobre nosotros podemos entender:

1° - Dios mira a todos

2° - Nos mira con atención, con una mirada fija sobre nosotros

3° - Nos mira con propósitos, hacernos entender y enseñarnos.

4°- Nos mira profundamente porque mira nuestro corazón.

5° Nos mira siempre.

Pero... debe producirse ese encuentro de miradas, su mirada sobre mí y mi mirada hacia el Señor, de allí la pregunta: ¿Qué estoy mirando? Me sorprendí mirando los problemas: los míos y de otros, de la sociedad, la economía, la globalización y las redes ayudan a mirar lo que nos rodea y nos llenamos de preocupación, temor, angustia, miramos nuestra enfermedad, nuestra necesidad.

Hebreos 12:2 dice que debemos tener puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe y el Salmo 121 dice que debo alzar mis ojos de los montes, mi socorro viene de Jehová. 

Cuando ponemos los ojos en Jesús, miramos plenamente su rostro y las cosas terrenales pierden valor, porque miramos lo eterno y ello no significa que olvidemos nuestros problemas, sino que confiamos esos problemas al Señor. Lo eterno no es lo que viene, lo eterno ya comenzó, Juan 17:3 dice Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado"

Levanté mi mirada y encontré la suya puesta sobre mí, como lo prometió en su Palabra y así pude dejar a sus pies todas mis cargas, mis preocupaciones, mis angustias, confiado en que el es quien me enseñará el camino en que debo andar, el cuidará de mi, porque para Dios no hay nada imposible.

Gracias Señor, porque cuando fijo mis ojos en Ti, encuentro tu mirada sobre mí, no hay nada mejor que eso.